Dificultades en el lenguaje

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¿Por qué no trabajar de forma divertida y eficaz?

ESA ES NUESTRA FORMA DE TRABAJO

Trabajar dificultades del lenguaje puede convertirse en una tarea muy atractiva y motivante para los niños. Por ese motivo diseñamos materiales específicos para cada sesión con la intención de lograr una total implicación en la tarea y así conseguir un impacto mayor en nuestras sesiones. Poco a poco, vemos cómo las dificultades van siendo superadas, los niños disfrutan de sus sesiones de intervención y logramos nuestro objetivo: mejorar la calidad del lenguaje y de la voz de aquellos niños con dificultades.

Nuestros campos de trabajo en el lenguaje

Bien desde la Logopedia, bien desde la Psicopedagogía del Lenguaje, trabajamos en las siguientes áreas:

Por lo general, para hablar de DISLALIA debemos hacerlo en niños con más de 4 años en los que hayamos contrastado que no existen alteraciones ni trastornos que afecten al sistema nervioso central ni al sistema nervioso periférico. Es necesario también descartar alteraciones anatomofisiopatológicas en los órganos relacionados con la articulación de sonidos (lengua, dientes, paladar, etc.)

Las DISLALIAS tratadas, suelen corregirse sin grandes complicaciones de una forma más o menos sencilla, obteniendo resultados de impacto positivo en poco tiempo tras iniciar el tratamiento. Es imprescindible la evaluación y el tratamiento llevado a cabo por un profesional además del apoyo continuado en casa con los ejercicios que deben enseñarles a los padres los profesionales. Hacemos partícipes a los padres de gran parte de la sesión y de muchas de las sesiones, pues entendemos como determinante un buen apoyo y estimulación continuada desde casa.

PRINCIPALES DISLALIAS

  •  Alteraciones en la pronunciación del sonido /r/. 
  • Alteraciones en el sonido /d/
  • Sustituciones del sonido /z/ por /s/
  • Sustitución del sonido /s/ por /z/
  • Otras sustituciones.
  • Distorsiones fonéticas.
  • Sonidos agregados.
  • Alteración del orden de los fonemas.
  • Alteración del orden silábico.
  • Anticipación de fonemas.
  • Duplicación de fonemas. 
     

Cuando hablamos de disfemia o tartamudeo, estamos haciendo referencia a una alteración en el ritmo o fluidez del lenguaje hablado. 

Puede tener su origen a nivel neurológico o psicológico. 

En algunos casos encontramos a niños que en torno a los tres años dan claras muestras de lo que llamamos disfemia evolutiva, es decir, que acompañará al niño durante un periodo de tiempo pero que remitirá de forma total. No obstante, en estos casos, también es recomendado realizar una evaluación para tener claro el escenario. 

A la hora de abordar una intervención en la disfemia, será preciso valorar otros aspectos como la ansiedad, miedo, angustia y/o malestar que experimenta al hablar, así como a nivel cognitivo, valorar si presenta pensamientos de anticipación (organización de pensamientos acerca de lo mal que lo va a hacer al hablar, de lo mal que lo va a pasar, etc.). La intervención no sólo debe ir orientada a trabajar la fluidez y ritmo, sino que también será preciso tratar estos aspectos pues, en parte, suponen factores perpetuantes y dificultan mucho a la persona la superación de su dificultad. 

Por retraso evolutivo del lenguaje entendemos aquella aparición tardía de las palabras, con ausencia de otras dificultades o situaciones que puedan sostener ese retraso. 

En estos casos, realizaremos una valoración global para observar algunos datos de interés y, posteriormente, diseñaremos una intervención en la que se trabajará con el niño para estimular su lenguaje. 

Las pautas a la familia son una de las piedras angulares de esta intervención, siendo necesario continuar en casa con algunas pautas e indicaciones que os ofreceremos. 

El trastorno específico del lenguaje hace referencia a un deterioro o desarrollo deficiente de la comprensión y/o uso de sistema de lenguaje hablado y/o escrito. 

Encontramos en los niños que presentan trastorno específico del lenguaje diferentes alteraciones en forma, contenido y función del lenguaje.

Será necesario trabajar en diferentes habilidades psicolingüísticas tales como:

  • Secuenciación.
  • Atención y concentración.
  • Clasificación y categorización.
  • Identificación.
  • Discriminación.
  • Memoria secuencial auditiva.
  • Comprensión auditiva.
  • Asociación auditiva.
  • Asociación visual.
  • Expresión motoral.
  • Expresión verbal. 

El mutismo selectivo constituye un trastorno infantil vinculado a la ansiedad. Se caracteriza porque el niño, pese a tener un lenguaje bien adquirido y no contar con ningún tipo de dificultad específica en el habla, es incapaz de hablar en un contexto determinado, con una persona determinada o en una situación concreta. Supone para el niño un elevado grado de angustia y malestar. 

Principalmente sus causas son de origen psicológico, como hemos comentado anteriormente, siendo la ansiedad la principal responsable. 

Desde nuestros profesionales de los campos de la Psicopedagogía y Psicología, trabajaremos con el niño mediante diferentes técnicas que lograrán reducir su ansiedad y, con ello, que comience a hablar en esas situaciones. 

La implicación familiar es esencial una vez más para el éxito del programa, por lo que daremos una amplia formación a los familiares para que sepan cómo y cuándo deben actuar. 

La Terapia Miofuncional Orofacial se define bajo una perspectiva disciplinar, como el estudio y tratamiento de los músculos relacionados con el habla, la dentición, la masticación/formación del bolo alimenticio, el tragado y todos los aspectos de la salud física y mental relacionados con ellos (S.R.Holtzman). En una definición bajo la perspectiva del ejercicio profesional, es el conjunto de procedimientos para evaluar el patrón miofuncional orofacial para el habla y las funciones relacionadas (alimentación), y prevenir o intervenir los desordenes miofuncionales orofaciales existentes (ASHA, 1993).

Los desordenes miofuncionales orofaciales son las diferencias anatómicas y fisiológicas de las estructuras orales y faciales (labios, dientes, lengua, mandíbula, mejillas y paladar); que interfieren con el desarrollo dentofacial normal, el habla y el desarrollo físico o psicosocial. Éstas incluyen la posición en reposo de los labios y lengua y sus diferentes posturas para el habla y la deglución (Hanson, 1988).

La mayoría de estos desordenes en una manifestación de tipo severo sea cual fuere el factor desencadenante, tendrán impactos negativos en la fase preparatoria oral, en la fase oral o en la fase faringea de la deglución, por este motivo los desordenes miofuncionales orofaciales también están relacionados con la Disfagia.